Les comento que la semana pasada hemos tenido una reunión entre algunos
socios de Santiago (pertenecientes además a distintas instituciones
públicas y privadas) y el abogado Fernando Dougnac (de FIMA),
especialista en temas ambientales, a propósito del artículo 19 de la ley
BN y el decreto 654. Estamos analizando las vías legales para revocar
esta "seguidilla de decretos" (ahora aparece este nuevo decreto..vendrán
más?), los plazos, los argumentos, las responsabilidades, etc. Durante
la semana, tendremos novedades de cómo proceder en lo legal (no sólo la
AIFBN..con otras organizaciones estaremos impulsando estas acciones, ya
les estaré informando), y estaremos también manifestandonos y
difundiendo..mientras más información dura aportemos los socios, mejor,
y si el capítulo de la Metropolitana se organiza y se levanta..aún mejor!
Por otra parte, y a propósito de protección de especies, comparto con
ustedes una triste noticia (como siempre, los invito a revisar
permanentemente nuestro sitio web):
http://www.bosquenativo.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=305&Itemid=1
domingo, 6 de diciembre de 2009
Noticias AIFBN, Coordinadora
sábado, 3 de noviembre de 2007
LEY BOSQUE NATIVO
La Cámara rechazó algunas de las modificaciones del Senado al proyecto sobre recuperación del bosque nativo, por lo que la iniciativa será vista en una Comisión Mixta.
De esta forma, la Sala acogió, por 92 votos, el informe de las Comisiones Unidas de Agricultura y Recursos Naturales, que luego de un detallado análisis de las modificaciones hechas durante la tramitación en el Senado, propusieron rechazar 6 artículos.
Las disposiciones rechazadas son la definición de pequeño propietario forestal; la que amplía el tipo de profesionales competentes para elaborar el plan de manejo; la eliminación propuesta por el Senado del estudio de carácter simple que podían presentar los pequeños propietarios forestales; las normas de manejo de carácter general a las que pueden acogerse los propietarios; la distancia en la cual se prohíbe la intervención del bosque nativo en cuerpos y cursos naturales de agua, y la condición de cortar árboles en terrenos con pendientes superiores a 45% y con un plan de manejo que establezca una cobertura de copas de 60%.
Asimismo, la Cámara rechazó, por 45 votos a favor, 47 en contra y 2 abstenciones, el artículo que bonificaba la elaboración de planes de manejo forestal con criterio de ordenación, seleccionados por concurso público, con un monto de 0,3 UTM ($10.124) por hectárea, con un máximo de 700 UTM ($23 millones).
La Comisión Mixta estará integrada, por la Cámara, por los diputados Ramón Barros, Ramón Farías, Roberto Delmastro, Alejandra Sepúlveda y José Pérez.
Disposiciones aprobadas
El resto de las disposiciones de este proyecto fueron aprobadas por unanimidad, por 97 y 96 votos respectivamente, según si eran o no artículos con quórum de Ley Orgánica Constitucional.
El mensaje, que se discute en el Congreso desde hace 14 años, busca proteger, recuperar y mejorar los bosques nativos, con el fin de asegurar la sustentabilidad forestal, mediante el instrumental de fomento al manejo y preservación del bosque nativo.
Otras normas aprobadas definen que el objetivo del proyecto es la protección, la recuperación y mejoramiento de los bosques nativos, con el fin de asegurar la sustentabilidad forestal y la política ambiental.
Asimismo, se define por plan de manejo al instrumento que, reuniendo los requisitos que establece la ley, planifica la gestión de patrimonio ecológico o el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales de un terreno determinado, resguardando la calidad de las aguas y evitando del deterioro de los suelos.
El texto legal señala que Ministerio de Agricultura establecerá los tipos forestales a los que pertenecen los bosques nativos del país y los métodos de regeneración que se les aplicará. Añade que la CONAF mantendrá un catastro con toda la información relativa a los tipos forestales en todo el país.
A la vez señala que toda acción de corta de bosque nativo, cualquiera sea el tipo de terreno en que se encuentre, deberá hacerse previo plan de manejo aprobado por CONAF. Los planes de manejo aprobados serán públicos y estarán disponibles en la página web de este organismo.
En el caso del bosque nativo, el plan de manejo contendrá una fundada justificación técnica de los métodos de corta que se utilizarán y de las medidas de protección que se adoptarán. De todas formas, el proyecto prohíbe la corta, eliminación, destrucción o descepado de árboles nativos que estén en las categorías "en peligro de extinción", "vulnerables", "raros", "insuficientemente conocidos" o "fuera de peligro", salvo casos excepcionales como la investigación científica.
Incentivo al manejo y establecimiento de bosque nativo
La iniciativa crea el Fondo de Conservación, Recuperación y Manejo Sustentable del Bosque Nativo, administrado por el Ministerio de Agricultura, para bonificar actividades que favorezcan la regeneración o recuperación de formaciones xerofíticas de alto valor ecológico o de bosques nativos de preservación; las actividades de silvicultura dirigidas a obtener productos no madereros y actividades de manejo y recuperación de bosques nativos para la producción maderera. En estos casos se entregará de 5 a 10 UTM por hectárea ($168 mil a $337 mil).
Rol de la CONAF
Dentro de las modificaciones que establece el proyecto, está el rol de la Corporación Nacional Forestal. El texto le asigna potestades públicas y le entrega directamente las funciones de supervisión de las áreas silvestres protegidas de propiedad privada; también le traspasa funciones y atribuciones actualmente radicadas en el Servicio Agrícola y Ganadero, en materia de bosques fiscales.
jueves, 25 de octubre de 2007
PREOCUPACION SOCIAL?
*DECLARACION PÚBLICA *
Este convenio pretende establecer 20 mil plantas de eucalipto en la costa de Valdivia, lo que refleja el desconocimiento de las autoridades locales sobre la situación socioeconómica y ambiental de las comunidades costeras, demostrando a su vez la incoherencia de las políticas públicas con la realidad y aspiraciones de desarrollo de las familias del sector costero, insistiendo en un modelo basado en monocultivos para la industria de celulosa.
La comunidad Valdiviana es testigo de un nuevo intento del grupo Arauco por mejorar su imagen corporativa, severamente dañada a nivel nacional e internacional por su responsabilidad en la contaminación del estuario del río Cruces y el río Mataquito, entre otros, quien aparece en la prensa apoyando esta iniciativa con acciones de amplia publicidad pero con efectos nefastos para el desarrollo de las localidades rurales.
En este contexto, no hay que perder de vista que en la Cordillera de la Costa la empresa Forestal Valdivia ha comprado miles de hectáreas, y sigue comprando, para plantar eucalipto y abastecer su planta de celulosa. Los precios pagados por la tierra (y la forma de valorarla) han generado problemas graves de migración campesina, deforestación y pobreza, y concentración de riqueza y de la propiedad, dejando en evidencia todos sus vicios y externalidades sociales y ambientales negativas (como las fumigaciones aéreas realizadas con plaguicidas tóxicos). Entonces cabe preguntarse: ¿eso es lo que queremos promover para la nueva Región de los Ríos?
La AIFBN impulsa actualmente un trabajo participativo en las localidades costeras de la comuna de Valdivia, orientado a la recuperación de sistemas productivos y el mejoramiento de la calidad de vida de las familias que viven en el sector, y considera que la implementación de este convenio acentúa el efecto ambiental negativo generado por las plantaciones ya establecidas por particulares y principalmente por la empresa Forestal Valdivia, en especial sobre la disponibilidad y calidad de los recursos agua y suelo, fuentes básicas de la economía y subsistencia de las localidades rurales de Bonifacio, Los Pellines, Las Minas, Pilolcura y Curiñanco. La AIFBN piensa que la Municipalidad de Valdivia no debería promover este tipo de acciones debido a los problemas de abastecimiento de agua, la orientación turística que se le quiere dar a la comuna (al área costera en particular), y a que existen especies nativas que podrían funcionar muy bien en la zona costera conservando el paisaje, la biodiversidad y otras funciones ecológicas.
Por otra parte, la baja productividad de las praderas y los cuestionamientos de las comunidades al Programa de Desarrollo Local (Prodesal), implementado por la Municipalidad de Valdivia con el financiamiento del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), dejan de manifiesto la ineficacia de las acciones de manejo, encontrándose una masa ganadera ovina y bovina deficientemente nutrida y con escaso talaje, lo que aumenta la presión sobre el bosque nativo debido al ramoneo de los animales. Lo anterior se suma a este convenio y ratifica la errática visión y accionar de las autoridades locales, quienes deberían concentrar sus esfuerzos en el manejo de praderas y recuperación de los bosques nativos de la costa, promoviendo la diversificación del sistema productivo de las familias que viven en pequeñas propiedades, para lograr su seguridad alimentaria y el bienestar local. En ese sentido, esperamos que los propietarios que reciban estas plantas las utilicen para establecer pequeñas áreas de forestación con fines dendroenergéticos, de manera de satisfacer su demanda por leña.
Es necesario destacar además la preocupación de la AIFBN por la capacidad de la CONAF, tanto en recursos como en personal, para regular y fiscalizar que el establecimiento de estas plantaciones no se realice a costa de la sustitución de bosque nativo. Esta preocupación está fundada en la información recopilada durante la etapa de diagnóstico de nuestro trabajo, donde se constató la necesidad de los pequeños propietarios por mejorar las superficies destinadas a la alimentación de su ganado, las praderas. De esto se deduce que es muy difícil esperar que los propietarios planten el eucalipto en estas superficies, por lo tanto lo esperable es que sean las zonas de bosque degradado las elegidas para ser forestadas.
Finalmente, la AIFBN hace un llamado a las autoridades a evaluar los programas de apoyo a la pequeña propiedad rural y establecer los mecanismos correspondientes para fortalecer y promover el desarrollo de las localidades costeras con su participación y considerando su visión para la generación de políticas que beneficien efectivamente a estos sectores, y no iniciativas publicitarias que, en el fondo, provocan perjuicio a las familias en sectores donde los recursos naturales se encuentran severamente degradados.
Valdivia, 23 de octubre de 2007.
miércoles, 10 de octubre de 2007
Estimados amigos, para vuestra información. Saludos,
Coordinador AIFBN
Noticia. El Mercurio, 27 de Agosto 2007
Los temas pendientes en la Ley de Bosque Nativo
La sustitución del bosque nativo y la institucionalidad de CONAF fueron materias marginadas de la ley del bosque nativo que aprobó el Senado. En 270 días debiera haber un anteproyecto que las considere.
Ley de bosque, temas pendientes
Quince años y la más antigua en la sala. Desde 1992 estuvo discutiéndose en el Parlamento la Ley del Bosque Nativo que por fin vio humo blanco el 14 de agosto pasado en el Senado. Conseguir esta aprobación significó no sólo negociaciones políticas, sino que acordar
una ley corta que dejó fuera los temas más espinudos.
El senador Juan Antonio Coloma cuenta como anécdota que cuando asumió la presidencia de la Comisión de Agricultura, sus pares lo consolaron porque nadie le veía futuro al proyecto.
Y si bien ahora desde todos los ámbitos aplauden que tras una década y media al fin Chile cuenta con una ley para el bosque, ya surgen las voces que presionan para concretar avances también en los temas pendientes de esa misma ley.
Las materias excluidas, al menos las más candentes, son cómo regularizar la sustitución del bosque, especialmente cuando se trata del bosque esclerófilo que está en tierras que podrían utilizarse para plantaciones agrícolas; y la modernización de la institucionalidad de Conaf, para sintonizarla con las nuevas tareas que derivan de la ley recién aprobada.
Para Coloma haber logrado acuerdo en 8 de los 10 puntos de discusión es un gran logro, pero no desestima la necesidad de que se legisle sobre los aspectos que quedaron fuera. "Si bien estaban vinculados, podían esperar una legislación especial y, respecto a algunos casos, faltaba algo de investigación y quizás algo de paso del tiempo, porque muchos de estos temas a medida que se van conversando y debatiendo también se van resolviendo".
Hay otros menos pacientes.
"Acá hay áreas donde quedan pequeños remanentes de bosque nativo, de alta prioridad para su conservación, por las características de especies que albergan, y si postergamos su protección simplemente no vamos a poder recuperarlos ni a la biodiversidad perdida", enfatiza Bernardo Reyes, gerente para Chile de la ONG ambientalista internacional Forest Ethic.
El Gobierno se comprometió a que en 270 días, después de aprobada la ley, habría un anteproyecto que contemple los temas dejados afuera.
Los cerros del centro sur
La situación es la siguiente: desde hace algunos años que las laderas de los cerros entre la regiones de Coquimbo y del Biobío son utilizadas para cultivar principalmente viñas, paltos y cítricos. Pero en esas zonas existe vegetación nativa, o bosques esclerófilos, de importante biodiversidad, sobre el que no existían regulación alguna. Y cuando esas tierras adquieren valor productivo, ese bosque es eliminado para poder plantar.
"Esto pasó porque, desgraciadamente, podría implicar una confrontación entre el sector ambientalista y el frutícola, pero de lo que deberíamos preocuparnos es de un desarrollo no a costa del medio ambiente sino con la mayor armonía posible", argumenta Reyes.
La subsecretaria del Minagri, Cecilia Leiva, relata que ya trabajan en este tema y que están realizando estudios con un equipo técnico para identificar las áreas de mayor valor por su biodiversidad, pues a partir de ahí se podrían ver cómo transferir las menos importantes al
área productiva.
"La intención es que cada sector quede conforme con el nuevo proyecto de ley, que debería estar listo en el primer trimestre de 2008", explica la subsecretaria.
Y no es fácil dejar a todos contentos.
Muchos fruticultores ya están instalados y consideran esos lugares óptimos para la producción. Estiman que no entorpecen la biodiversidad, sino que la fomentan.
Rodrigo Echeverría, presidente de Fedefruta, cuenta que en esas zonas ahora incluso se pueden ver zorros que antes nunca llegaban y que, además, con las tecnologías utilizadas, se han incorporado al riego numerosas hectáreas.
El dirigente sostiene que también hay beneficios desde el punto de vista productivo: al no estar muy lejos de los centros urbanos son de acceso relativamente fácil para la mano de obra y no complican a las poblaciones con contaminación acústica o ambiental por pesticidas, por ejemplo.
De presentar cambios, la situación "podría repercutir en la productividad del sector", sentencia Echeverría.
Para Reyes, hacer uso de estos suelos podría ser aún más negativo que no usarlos, para la industria frutícola.
"Esto es ponerla en riesgo, porque una campaña internacional que demuestre que el desarrollo del sector frutícola se hace a costa de externalizar los daños ambientales mediante la destrucción del bosque esclerófilo puede ser incluso más perjudicial que la que se hizo en contra de las madereras nacionales que, finalmente, decidieron poner fin al uso de bosques nativos porque ya no les resultaba comercial ni beneficioso para su imagen".
Institucionalidad de Conaf
La ley corta del bosque nativo pone bajo la tutela de Conaf muchas responsabilidades que antes estaban a cargo de otras organizaciones. Y si bien se prometieron recursos para darle, en parte, solución a este tema, se necesitan cambios más profundos, no sólo los económicos.
La discusión surgió desde los mismos trabajadores de la Corporación. Por ser una entidad de derecho privado sus funcionarios no cuentan con igual sistema de remuneración que los de las instituciones públicas. Con la homologación de los cargos al escalafón público se lograrían los esperados aumentos salariales, tarea en la que Leiva asegura se
está trabajando.
Sin embargo, esto no significa que Conaf pase a ser un servicio público. Este es un tema que tiene más tiempo de discusión incluso que la ley del bosque nativo. Y no hay esperanzas de definirlo en el corto plazo.
En lo que se trabaja es en una reorganización de todo el Ministerio de Agricultura para hacerlo más acorde con las metas de convertir a Chile en una potencia alimentaria. Dentro de estas transformaciones, se estudiaría qué hacer con la institución forestal que también debería quedar sujeta al Ministerio de Medio Ambiente.
Todo esto deberá quedar reflejado en el anteproyecto que se supone verá la luz dentro de los próximos nueve meses. Al menos ese es el compromiso.
Los ausentes o cuestionables
Pero no sólo hay temas que quedaron fuera. El decano de Ciencias Forestales de la Universidad Austral de Valdivia, Antonio Lara, considera que hay que regular las siguientes materias:
1. Aumentar el fondo destinado a la protección del bosque nativo frente a efectos del cambio climático, como la disminución de las precipitaciones o cambios de los caudales y de las temperaturas. Considera que debieran ser comparables con los que se destinan a
incentivos a las plantaciones forestales o riego.
2. Crear un sistema de pagos por servicios ambientales que retribuya a los que conserven y recuperen sus bosques nativos a través de la mejora en la producción de agua, la captura de carbono y/o la conservación de la biodiversidad.
3. Considera débil el D.S. 490 destinado a la protección del alerce. Estima que se requiere más protección del belloto y la araucaria.
4. Elaborar una nueva ley de ordenamiento territorial de las cuencas que haga compatible la conservación y las actividades productivas de diferentes sectores económicos. Se podrían tener en cada cuenca un área y localización adecuada de plantaciones y bosques nativos,
asegurando la producción de madera de las primeras y recursos hídricos suficientes para la sobre vivencia de los segundos.
Lo que logró la Ley
1. Define el establecimiento del plan de manejo de preservación, que busca resguardar la diversidad biológica y asegurar la mantención de las condiciones del bosque para la evolución de las especies y ecosistemas.
2. Dicta normas de protección ambiental que regulan las cortas alrededor de los cursos de agua, de los humedales, en pendientes elevadas, y en las cercanías de los glaciares. Busca reconocer las especificidades regionales.
3. Establece incentivos a la preservación de los bosques nativos y las formaciones xerofíticas (adaptadas a la aridez); a las actividades silviculturales para obtener productos no madereros y otras destinadas a manejar y recuperar bosques nativos.
4. Define un sistema diferenciado de concursos para pequeños propietarios.
5. Crea un consejo consultivo que participará en la discusión de los reglamentos, los incentivos y los recursos para la investigación.
6. Define acreditadores forestales: personas naturales o jurídicas, que colaborarán con Conaf en la certificación y fiscalización.
7. Otorga recursos concursables para investigar, promover e incrementar los conocimientos sobre ecosistemas forestales nativos, su ordenación, preservación, aumento y recuperación.
8. Establece un renovado sistema de sanciones y entrega a CONAF facultades para solicitar ante los juzgados de policía local su aplicación.
Fuente: Revista del Campo
martes, 25 de septiembre de 2007
URGENTE, LEY DE BOSQUE NATIVO
AGRUPACIÓN DE INGENIEROS FORESTALES POR EL BOSQUE NATIVO (AIFBN)
La AIFBN mantiene con firmeza su postura de respetar el acuerdo original de la mesa forestal donde asume el compromiso de no generar más modificaciones al Proyecto de Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal (PLBN) y promover su rápida promulgación, de forma tal que las modificaciones señaladas más abajo nunca estarían siendo presentadas si no fuera por los cambios de última hora que han sido incorporados al texto del PLBN por el ejecutivo y que pasan a llevar los compromisos establecidos por un sinnúmero de organizaciones que habían entregado su confianza en el proceso.
La AIFBN justifica su propuesta de cambios a los artículos del PLBN, fundamentalmente el artículo 7 y el artículo 2, en razón de lo siguiente:
Varios son los motivos esgrimidos por distintas organizaciones para querer modificar el artículo 7 del PLBN recientemente aprobado en el Senado, sin embargo, el más importante para nuestra organización, y que nos hace ser sus férreos detractores, es que permitirá la degradación del bosque nativo en términos estructurales y de su composición, afectando sus capacidades productivas y de regeneración, así como su biodiversidad y los múltiples servicios ecosistémicos que provee, debido a que una parte de los profesionales que elaborarán los planes de manejo, con excepción de los ingenieros forestales, no tienen las capacidades adecuadas para abordar la complejidad de este desafío, lo que puede ser corroborado por los legisladores al analizar las mallas curriculares de esas profesiones.
Cualquiera que sea la intervención, incluso aquella donde la decisión sea "no intervenir" algún estrato del bosque, requiere conocimientos de ecología forestal (autoecología, sinecología, variación, estructura y dinámica), silvicultura (de escuelas europeas y norteamericana) y manejo forestal (mensura, geoprocesamiento, ordenación y economía forestal), los cuales son adquiridos de forma exclusiva en la carrera de ingeniería forestal y, por lo mismo, no se encuentran disponibles en ninguna otra carrera de nuestro país.
En nuestra organización, muchos de nuestros proyectos se realizan con la valiosa colaboración de otros profesionales de las ciencias ambientales, pero nunca esos profesionales plantearían, ni menos nosotros, que el instrumento que regula su conservación (protección y uso), o sea, el Plan de Manejo, sea firmado por ellos, por la simple razón que no tienen las competencias requeridas para ese fin.
A diferencia de otros grupos que rechazan este artículo 7, creemos que los ingenieros forestales han tenido una fuerte dosis de culpa en los desastres y malas prácticas que han afectado los bosques nativos, no obstante esto, argüir este motivo como una razón para que otros profesionales tengan la misma prerrogativa que los ingenieros forestales de firmar planes de manejo es, por decir lo menos, una irresponsabilidad. La solución no pasa por abrir estas atribuciones a otras carreras emergentes, sino reforzar las mallas curriculares, debidamente acreditadas, de las universidades que imparten la carrera de ingeniería forestal. Quienes firmen los planes de manejo deberían ser ingenieros forestales con alguna especialidad en manejo de bosques nativos y no profesionales que no cuentan con el acervo de conocimientos ya explicitado.
La AIFBN no es contraria a que otros profesionales participen en la elaboración de componentes específicos que algunos planes de manejo deben contemplar, por ello proponemos que sean creados "programas" de preservación los que debieran ser elaborados por un profesional competente que debiera analizar y proponer medidas para ese caso específico, el cual se haga responsable mediante su rúbrica de ese "programa", y que sea el ingeniero forestal el responsable de integrar las diferentes componentes en el Plan de Manejo del cual el "programa" de preservación sería parte. Esta forma de incorporar profesionales de otras disciplinas en el ámbito de realizar planes de manejo integrales y multisistémicos se encuentra bien desarrollada en nuestro país en los planes de ordenación de predios fiscales y de reservas nacionales, donde cada profesional cumple un valioso papel y se respetan las competencias de cada cual. Muchos trabajos están utilizando esta misma modalidad para analizar los ecosistemas forestales de manera holística.
Producto de las modificaciones introducidas a última hora a este artículo 7, y que nunca fueron discutidas en 14 años de tramitación del PLBN, se modificó otro artículo, el artículo 2, que hace una separación entre Plan de Manejo Forestal y Plan de Manejo de Preservación. La AIFBN es absolutamente contraria a este tipo de separación, porque en la práctica significa validar la concepción de que los bosques pueden ser separados en bosques de protección, de conservación y de producción y no aquella donde los bosques cumplen múltiples funciones que abarcan estas tres áreas. Con esta concepción los llamados bosques de producción fueron arrasados y sustituidos por plantaciones exóticas, y ahora, con estos de "Planes de Preservación", de manera completamente opuesta, estos bosques sólo servirían para preservar las especies y no se permitiría ningún tipo de producción en ellos, lo que en sentido estricto es pernicioso y contrario a que se respete la multifuncionalidad de los ecosistemas forestales. Somos partidarios que con sentido profesional y ético es posible hacer un manejo ecológicamente sustentable de nuestros bosques nativos sin estas separaciones que no tienen sustento ecológico ni real en el terreno.
A continuación se entregan las propuestas de redacción para estos 2 artículos y al final se entregan pequeñas modificaciones que derivan de alterar estos 2 artículos.
Artículo 7º (sólo fue modificado el inciso 1)
El plan de manejo deberá ser elaborado por un ingeniero forestal especializado en manejo de bosques nativos. Este plan de manejo podrá contener programas de preservación, los cuales deberán ser suscritos además por un ingeniero en conservación de recursos naturales, ingeniero en recursos naturales, o un profesional afín. En todo caso, los profesionales a que se refiere el presente artículo deberán haber cumplido un plan de estudio de al menos diez semestres, de una carrera acreditada impartida por una universidad del Estado, o reconocida por éste. El reglamento de la ley definirá los casos en los que se debe incluir un programa de preservación y contemplará la forma de acreditar las competencias de los profesionales a que se refiere el presente artículo, según correspondiere. Dicho plan deberá contar con la firma del interesado y de el o los profesionales que lo hubieren elaborado.
Cuando la construcción de caminos, el ejercicio de concesiones o servidumbres mineras, de gas, de servicios eléctricos, de ductos u otras reguladas por ley, según corresponda, implique corta de bosque nativo, el plan de manejo correspondiente deberá ser presentado por el respectivo concesionario o titular de la servidumbre, según los casos, quien será el responsable del cumplimiento de todas las obligaciones contenidas en él.
Cuando se trate de bosques fiscales, el plan de manejo deberá ser suscrito por el concesionario o arrendatario del respectivo inmueble fiscal, quien será responsable del cumplimiento de las obligaciones contenidas en él. Será también suscrito por la respectiva Secretaría Regional Ministerial de Bienes Nacionales, con lo que se acreditará que el solicitante tiene algunas de dichas calidades y que no existe oposición por parte del Ministerio de Bienes Nacionales.
El plan de manejo podrá comprender varios predios y propietarios.
Artículo 2º
18) Plan de Manejo: instrumento que, reuniendo los requisitos que se establecen en este cuerpo legal, planifica la gestión del patrimonio ecológico o el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales de un terreno determinado, resguardando la calidad de las aguas y evitando el deterioro de los suelos.
El objetivo del Plan de Manejo será el aprovechamiento del bosque nativo para obtención de bienes madereros y no madereros, considerando la multifuncionalidad de los bosques y la diversidad biológica.
El Plan de Manejo podrá contener Programas de Preservación cuyo objetivo fundamental será resguardar la diversidad biológica, contribuyendo a la mantención de las condiciones que hacen posible la evolución y el desarrollo de las especies y ecosistemas contenidos en el área objeto de su acción.
Otras modificaciones:
En función de los cambios propuestos para los artículos 2 y 7 deben ser modificados los siguientes artículos:
Debe ser eliminada la palabra "forestal" de los siguientes artículos:
Números 10 y 16 del Art. 2; Incisos 1 y 2 Art. 11; Art. 16; incisos 1, 2 y 3 del Art. 18; Art. 24; letra c Art. 55; incisos 1, 2 y 3 (dos veces en este último) Art. 57; inciso 1 Art. 58.
Debe ser eliminada la palabra "preservación" del inciso 4 Art. 20, después de "plan de manejo" agregándose lo siguiente: "...el solicitante deberá elaborar un plan de manejo en el cual se incorporará un programa de preservación, que deberá considerar, entre otras,...."
Letra f Art. 55 debiera decir: "...en el programa de preservación...."
Directorio
Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
Claudio Donoso Zegers
Presidente Honorario
Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo
Santiago, 13 de septiembre de 2007.